viernes, 6 de julio de 2012

Rodrigo


Esperé a mi primer hijo con tantas ansias porque sabía que él llenaría los espacios vacíos de cariño que tenía, porque sabía que él conversaría conmigo de las cosas que más me gustan, porque se interesaría por la música, por la historia, por los libros, porque cantaríamos y nos besaríamos.

¡Cuánto soñé!, y aunque suene increíble, tal como lo deseaba ocurrió.

Mi Rodrigo es un apasionado de la historia, de las culturas antiguas, de los ovnis, de la música… a veces nos sentamos con mi teléfono a escuchar cantando las canciones que más le gustan, de Queen, Kansas, Guns and Roses, Nirvana, Richard Marx, Johnnie Cash, The Beatles… todas las que quise mostrarle para que sus gustos fueran amplios y no sólo actuales.

El cariño de mi hijo es fuerte y tierno a la vez, su consuelo ha sido vital en momentos de tristeza, y por las noches siento que durmiendo cerca de mí, no nos pasará nada malo. Lo amo con todo el corazón, con toda el alma.

Hoy mientras trabajaba, hallé una canción que por muchos años me resultó lejana, pero ahora siento que la encontré en el momento justo de mi vida: cuando rozo los 40 y mi hijito llegará pronto a los 15.

Te la dedico con todo mi amor hijo mío:


martes, 19 de junio de 2012

Una palabra que inventó el amor.

Hoy, cuando todos mis abuelos han partido y ya no puedo decir que soy "nieta" de nadie, me siento triste.

Qué bella palabra es abuelo, abuelito... abuelita, y que desolación en mi alma de saber que no tengo ya a ninguno de mis abuelos.

Mi Abuelita Baldo - mamá de mi mamá fue una mujer llena de amor por su familia, de risa fácil y mil historias que contaba mientras yo la escuchaba arrobada.

Mi Abuelito Lolo - papá de mi mamá fue un hombre que gozaba de una misteriosa conexión con Cristo, tanto que en sus últimos momentos deseaba poder reunirse con Él. Mucho antes había sido un abuelo lleno de cariño y picardías hacia quienes lo adorábamos.

Mi abuelito Lucio - papá de mi papá fue un hombre exagerado en todo, reía a morir con una gracia o no se le podía hablar cuando perdía su equipo de fútbol favorito. Lo lloré tanto como a ninguno de los otros, sobre todo porque no quería irse, porque sentía que le quedaba tanto -y le quedaba porque falleció a los 67 años-. Muchos años me costó superar su partida, y no olvido cuánto lloró esa última Navidad que estuvo con nosotros, porque no había podido regalarnos nada.

Mi abuelita Alba - mamá de mi papá, se fue hace poco... su pérdida me duele tanto que trato de no pensar en ella. Cuánto reímos cuando te vi por última vez, recordando tus vestidos y tus joyas, tus risas y tus uñas rojas. Te quise tanto abuelita! la única persona con que compartí por años un intercambio epistolar que guardo como un tesoro.

Pienso que en la vida, tal vez nadie quiere vivir para siempre pero yo hubiera querido morir con ellos a mi lado.



Who wants to live for ever (Queen)

jueves, 26 de abril de 2012

Palo de Rosa

La casa de mi abuelita en Punta Arenas fue desde que llegué una sorpresa para mí. Por todos lados había frascos de schampoo que ella había traído de Venezuela, abrías un cajón y allí había algún producto para el cabello, porque a ella le fascinaban.


También había decenas de camisas de dormir, de todas las formas, texturas, colores y por supuesto: estilo.


Si a ella le gustaba un tono de esmalte de uñas, iba y compraba una caja de frasquitos, de las que había por todos lados, en tonos rojizos o “palo de rosa” que era su favorito, aunque también tenía uno dorado con el que adornaba sus uñas pintadas de rojo.


Cinturones, muchos cinturones que ella usaba sobre los vestidos o blusas largas, había incluso alguno elástico con el que estilizaba su regordeta figura.


Y zapatos… santo Dios, cuántos zapatos!


Como relaté en el post anterior, mi abuelita fue obligada a casarse a los 13 años, y hasta que logró separarse a los 26, vivió una situación de mucha pobreza, lo que no le permitía tener zapatos. Ellos son el motivo de que ella necesitara tener un stock inacabable de algunas cosas, pero los zapatos eran su mayor fascinación, probablemente tenía más de 50 pares.


Con ese pié tan pequeño, (que heredé con la consiguiente dificultad de encontrar calzado acorde a tan escasa medida) lucía siempre zapatos o botines de tacón, se veía estupenda, le fascinaban las faldas y vestidos, aunque a veces se ponía también pantalones ajustados.


¿Será que todas estas cosas, han pasado por tu mente estos días en que tan denodadamente has luchado para seguir con nosotros? No lo sé, pero aunque no lo recuerdes, hay otros que podemos recordar lo que viviste y cómo fue que viviste, aunque hayamos sido solo una brisa en el huracán de experiencias que fue tu vida.


martes, 17 de abril de 2012

María Alba

Mi abuelita Alba fue obligada a contraer matrimonio a los 13 años, y a los 24 ya tenía 6 hijos, a los que posteriormente se sumaron otros dos. 

Mi madre la conoció cuando estaba próxima a convertirse en su suegra y la describe como una mujer menuda pero despampanante, vestida con tacones y vestido rojo, mi abuelita era una belleza.

Yo la recuerdo siempre riendo, con muy buen humor, sabiéndose guapa y con las uñas siempre arregladas. En mi infancia era una fiesta verla porque era tan cariñosa y alegre.

Siempre vivió lejos de nosotros, primero en Chiloé, luego en Punta Arenas, más tarde en Venezuela y finalmente en Santiago, donde se encuentra ahora más cercana al cielo que nunca.

Mi abuelita está muriendo, silenciosa y dormida en una sala de Hospital. Su risa ya no alegra a los que la acompañan, su belleza marchita solo queda en el recuerdo de quienes la conocemos.



En el año 1990, cuando yo tenía 17 años, mi abuelita me regaló la posibilidad de ir a verla a Punta Arenas, la visita que se extendió por dos meses es aún inolvidable para mí, porque maduré estando lejos de mis padres y porque disfruté del incansable cariño que me prodigaron ella y su compañero, mi tío José.

Nunca he podido olvidar las tardes que pasamos juntas, ella cociendo ropa y yo acompañándola, conversando y escuchando música. Había traído de Venezuela muchos long plays con música caribeña y música country. Yo preparaba una selección de lo que más nos gustaba y disfrutábamos mucho ese momento solas.

Sin duda, nuestro favorito era John Denver, con sus canciones melodiosas y añorantes, llenas de cariño por la tierra y de amor hacia los demás. Muchos años después compré un disco que andaba trayendo en el auto, y pude disfrutarlo otra vez con ella cuando la trasladé para partir a un nuevo viaje.

Hoy te dedico esta bellísima canción querida Abuelita, la que más nos gustaba, porque eres la única que aún tengo y que no quisiera perder, aunque tal vez ya el cielo te necesite allí, con tus uñas rojas y tu pelo peinado, con tu piel blanca y tu risa cristalina como el agua, llena de picardía y de gracia.



martes, 20 de marzo de 2012

Mi primer billete



Siendo yo una niña de 10 años, mis tíos Fabián y Amelia me invitaron a ir de paseo a la ciudad de Purranque, donde se celebraba el día 20 de enero, la Fiesta de San Sebastián.

Ante mi sorpresa, mis padres me permitieron ir, por lo que me dispuse a dormir temprano para salir al amanecer del día siguiente con ellos. Sentía tanta emoción por aquel viaje a una ciudad desconocida, que no podía conciliar el sueño, de pronto mi papá entró a mi pieza, yo fingí dormir y él me hizo un cariño o me dio un beso, no lo recuerdo bien, sólo sé que puso su mano debajo de mi almohada, como si hubiera dejado algo.

Cuando salió, prendí la luz y encontré un reluciente billete de 50 pesos. La imagen de Arturo Prat me ofrecía miles de posibilidades de comprar cuantas cosas yo quisiera. Fue un momento sublime.

Lo que pasó al día siguiente se ha ido diluyendo en mi memoria, sólo recuerdo que disfrutamos de mucho sol, que nos juntamos con otros familiares en la Plaza de Purranque, que cominos huevos duros y pan horneado por mi tía… y que compré con mi primer billete un chocolate, un helado, unos moños para el pelo, un lápiz y un anillo increíble que tenía una enorme piedra roja.


viernes, 9 de marzo de 2012

El rostro del mal

A todos los que de vez en cuando me alagan con sus visitas, les pido ver este video (aún no encontré uno traducido), el que les hará conocer a Joseph Kony, lider de un grupo que Desde 1987, ha secuestrado a más de 40.000 niños, utilizando a las niñas como esclavas sexuales y a los niños, tras un rito de iniciación en el que son obligados a matar a sus propios padres, los usa como soldados.


Esta campaña está destinada a que todos los habitantes de nuestro planeta puedan conocer a este asesino, y así lograr atraparlo. Sería el gesto de toda una humanidad en pos de uno que carece de ella, sea detenido.


Video KONY 2012

martes, 14 de febrero de 2012

Supervivientes



Como un jardín infantil, lleno de niñitos que a diario luchan por crecer al cuidado de personas amables, observé asombrada un pequeño sector donde crecen alrededor de 40 centenarios Alerces (Fitzroya Cuppressoides) en el Parque Alerce Andino ubicado cerca de Puerto Montt.

Tras 42 kilómetros de camino, recorrimos a pie 2,5 km. de selva virgen con interminables escaleras, rodeados de árboles maravillosos y acompañados del canto de innumerables pájaros que ansiosos nos veían pasar.

Hasta llegar.

Cuán maravillada me sentí al verlos, tan agraciados y altos a esa temprana edad. Mi corazón sobrecogido de emoción ya que hasta ese momento nunca había visto tantos en un solo lugar. Mi alma adolorida de pensar cuánto tenemos que recorrer para poder presenciar tanta silenciosa belleza.

Estos están protegidos de la avaricia del hombre, ¿qué pasará con aquellos otros que no tienen esa suerte?



miércoles, 11 de enero de 2012

Compromiso con la justicia

Porque si nos unimos podremos lograr que la Iglesia Católica remueva a quienes tanto daño han hecho a familias inocentes, les invito a firmar esta solicitud que será remitida al Vaticano con el fin de que los Obispos Chilenos que han apoyado a Fernando Karadima, sean removidos.



jueves, 22 de diciembre de 2011

Despedidas



En menos de un mes dos personas que conocí, siendo jóvenes, llenos de vitalidad y amor hacia los demás han partido.

Entre ellas tú Claudia, amiga querida…

Cuánta tristeza y dolor hasta en los huesos al verte amiga, tú que eras tan bella, tanto que no te dabas cuenta, que sólo ibas por allí sin pensar si habías amanecido más o menos linda que el día anterior, como a veces nos sucede a otros. Estar contigo en esos últimos momentos fue un regalo para mí, escuchar tu respiración, acariciar tu rostro y tu pelo, tocar tus manos y tus uñas tan primorosamente arregladas.

Tus manos

Fueron el mudo testigo final de lo que eras, cuando reíste y pudimos disfrutar riéndonos también contigo cuando lanzabas algún comentario, con ese sentido del humor tan tuyo amiga, cuando como nadie utilizabas el doble sentido y disfrutábamos de tu compañía.

Pero qué difícil estar contigo sin que me hablaras...

Tu voz

Tu voz amiga, esa que extraño tanto, tanto que me duele recordarla, me duele recordarte y ya quisiera que estuvieras aquí para decirte otra vez que te quise mucho y que fue un privilegio que me nombraras tu amiga.

Trece meses estuviste con nosotros después de la noticia y siento que atesoraré cada uno de los momentos que a través del teléfono me diste, gracias querida por lo que me enseñaste… ¡aprendí tanto!

Dos semanas antes, a los familiares de otra persona que como tú, ya se ha ido en la mitad de la vida, su esposa expresó una frase que me ha concedido replantearme el cómo enfrentar una enfermedad, y que escribo a continuación para no olvidarla nunca:

“El cáncer es una enfermedad que te permite muchas cosas, entre ellas: prepararte”.


Post anteriores dedicados a mi amiga Claudia Rojas Valdovinos:




viernes, 18 de noviembre de 2011

De Orlando Luis Pardolazo

No pude aguantarme y decidí publicar este post de Orlando Luis Pardolazo, quedé muda con su escrito, les invito a leerlo:

LAS MIL NOVECIENTAS Y CINCUENTA Y NUEVE NOCHES

1. Me fui de Cuba porque en Cuba es imposible decir te quiero.
2. Me fui de Cuba porque no encontré un destornillador de estrías.
3. Me fui de Cuba porque Fidel era eterno.
4. Me fui de Cuba porque Fidel se iba a morir.
5. Me fui de Cuba para que los sobres de correo tuvieran olor.
6. Me fui de Cuba por motivos estrictamente económicos.
7. Me fui de Cuba sin darme cuenta.
8. Me fui de Cuba porque El Duque Hernández se fue de Cuba.
9. Me fui de Cuba para mirar por un telescopio.
10. Me fui de Cuba para no templar más en cubano.
11. Me fui de Cuba para entrar en una sex-shop.
12. Me fui de Cuba para que los videos corran en YouTube.
13. Me fui de Cuba para no conocer tanta gente.
14. Me fui de Cuba porque la coriza me estaba matando.
15. Me fui de Cuba para comprar ediciones decentes.
16. Me fui de Cuba para leer a Buesa.
17. Me fui de Cuba para suscribirme a un periódico cualquiera.
18. Me fui de Cuba para viajar sentado.
19. Me fui de Cuba para ir a un zoológico con animales.
20. Me fui de Cuba porque mi mamá se murió.
21. Me fui de Cuba para que nadie me llore.
22. Me fui de Cuba para usar el móvil con naturalidad.
23. Me fui de Cuba para no comer tanto arroz.
24. Me fui de Cuba para comerte mejor.
25. Me fui de Cuba para publicar una novela que no tenga nada que ver con Cuba.
26. Me fui de Cuba para publicar la gran novela de Cuba.
27. Me fui de Cuba para filmar la segunda parte de Memorias del Subdesarrollo.
28. Me fui de Cuba porque la música del Festival de Cine es muy triste.
29. Me fui de Cuba porque Eslinda Núñez envejeció.
30. Me fui de Cuba para bailar en vivo con Willy Chirino.
31. Me fui de Cuba para cortarme un traje a la medida.
32. Me fui de Cuba para manejar a más de 200 kph.
33. Me fui de Cuba para no enseñarle a la policía el carnet.
34. Me fui de Cuba para conectarme wi-fi en un parque.
35. Me fui de Cuba para ver unas Navidades.
36. Me fui de Cuba para ver si la nieve era verdad.
37. Me fui de Cuba para ver qué pasaba.
38. Me fui de Cuba para comprar billetes de lotería.
39. Me fui de Cuba para inyectarme un litro de silicona.
40. Me fui de Cuba para curarme una enfermedad degenerativa.
41. Me fui de Cuba para hacer una huelga.
42. Me fui de Cuba para jugar golf o billar.
43. Me fui de Cuba para fundar una ONG.
44. Me fui de Cuba para ver comerciales.
45. Me fui de Cuba para que mis hijos tengan otra nacionalidad.
46. Me fui de Cuba para travestirme sin llamar la atención.
47. Me fui de Cuba para enamorarme de otro cubano.
48. Me fui de Cuba para volver a un concierto de Silvio.
49. Me fui de Cuba para volver.
50. Me fui de Cuba para cagarme en público en la madre del Presidente.
51. Me fui de Cuba para votar por quien mejor me parezca.
52. Me fui de Cuba para no tener que votar.
53. Me fui de Cuba para no oír hablar de comunismo en cien años.
54. Me fui de Cuba para militar en un partido comunista que se respete.
55. Me fui de Cuba por incompatibilidad de caracteres.
56. Me fui de Cuba para darles en la cabeza.
57. Me fui de Cuba para preguntarme por qué había que irse.
58. Me fui de Cuba para no tener que responder por qué no me volvería a ir.
59. Me fui de Cuba para no sé.

Desigualdad

Por muchos años y al igual que muchos, me mantuve ajena a la realidad que me rodeaba y que, sumida en mis cosas no podía ver. Hoy, cuand...