Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2010

Navidad

Mi tía Vitalia siempre ha sido una mujer llena de vida, temperamental y directa, lo que le ha traído no pocos problemas con quienes preferirían mantener las cosas en forma más solapada o subterránea. Cuando alguien de la familia es objeto de injusticia, ella es la primera en levantar la voz y decir por lo derecho lo que piensa, aprovechando de dejar más de algún orgullo herido, cosa que me fascina.Cuando yo tenía unos 8 años, los días anteriores a la fiesta de Navidad fueron particularmente duros para mi familia, ya que no había dinero para celebrar ni comprar regalos. Recuerdo que mi mamá vendió algo y seguramente logramos tener una cena junto a ella y mi papá, pero la verdad es que con los años esa parte se me olvidó, aunque lo que pasó al día siguiente se ha quedado congelado en mi memoria para siempre, y cada vez que lo recuerdo, el amor me inunda con una calidez y un agradecimiento únicos.Por aquel tiempo mi tía era maestra de cocina y trabajaba en un concurrido restaurante de Pu…

¿Y tú, qué harías?

Imagen
El cáncer de mi amiga avanza inexorablemente, no hay forma de detenerlo y los médicos sólo le entregan medicamentos para paliar el dolor.
Ayer me hizo esta pregunta y se me llenó la cabeza de cosas que le puedo decir.
Esto es lo que hoy puedo contestarte Claudia:

Ríe mucho. No mires televisión. Escucha el Concierto de Aranjuez completo. Píntate las uñas. Huele el mar. Viste de blanco porque te ves hermosa así. Muerde un toffee de coco. Dile a tu papá que lo amas. Que te tomen muchas fotos con la Javiera. Moja tus pies en las heladas aguas de algún río. Huele un atadito de cilantro. Duerme una siesta bajo un árbol. Escribe algunas cartas. Recuerda tus triunfos y olvida los fracasos. Come frambuezas. Canta un villancico. Hazle un masaje a la Javiera. Huele a un bebé. Conversa con un anciano desconocido. Siéntate en una banca de la catedral y observa detenidamente todo lo que hay alrededor. Siéntate en una banca de la plaza y observa detenidamente todo lo que hay alrededor. Ve a Maicolpué y sientate en la pl…