viernes, 13 de mayo de 2011

Jacinta



Mi papá me ha pedido que prepare un relato sobre Jacinta Marto, la pequeña pastorcita de 8 años que un día como hoy hace 94 años, junto a su hermano y su prima vio a la Virgen María en Fátima Portugal. Esta presentación servirá para postular a la Beata Jacinta como patrona de nuestro naciente sector parroquial.

Al principio me preguntaba qué podía escribir sobre una niña tan pequeña sobre quien se conoce tan poco, pero al buscar información me encontré con el texto "Memorias de la Hermana Lucía", donde a modo de respuesta Lucía dos Santos relata a varios Ministros de la Iglesia todo lo que recuerda sobre los hechos que ocurrieron en el año 1917, y sobre la personalidad de sus primos Jacinta y Francisco.

Al ir leyendo el relato de la Hermana Lucía, no pude sino sorprenderme con esta pequeña que a tan tierna edad logró una entrega tan profunda de sus gustos, su salud y su vida misma por la salvación de los pecadores, tal como la "Señora" le pedía.

He tomado dos trozos del texto para publicar en este nuevo aniversario de la aparición de la Virgen de Fátima:


Jacinta a Lucía después de que ésta fuera llevada al primer interrogatorio:

– Si ellos te matan, les dices que Francisco y yo somos también como tú, y que queremos morir contigo.

Y yo voy ahora con Francisco al pozo a rezar mucho por ti.

Cuando por la noche volví, corrí al pozo; y allí estaban los dos de rodillas echados sobre el brocal, con la cabecita entre las manos, llorando.

Cuando me vieron, quedaron sorprendidos:

– ¿Tú, estás aquí? Vino tu hermana a buscar agua y nos dijo que ya te habían matado. ¡Hemos rezado y llorado tanto por ti...!


Jacinta a Lucía antes de que la pequeña fuera hospitalizada por primera vez:
(Falleció durante su segunda hospitalización a los 10 años de edad)

Si tú fueses conmigo!

Lo que más me cuesta es ir sin ti. Tal vez, el hospital es una casa muy oscura donde no se ve nada y yo estaré allí, sufriendo sola.

Pero no importa; sufro por amor al Señor, para reparar al Inmaculado Corazón de María, por la conversión de los pecadores y por el Santo Padre.


viernes, 6 de mayo de 2011

Creciendo



En momentos en que se hace dificil criar sola a dos estrellas que luchan por llegar a ser hombres, publico una frase del Filósofo y Escritor francés Michel de Montaigne:

"El niño no es una botella que hay que llenar, sino un fuego que es preciso encender"


martes, 12 de abril de 2011

El Rey ya tiene 12


Ya son 12 años Fabián.

Miles de años para ti hijito, que cumplas todos tus sueños y tengas una vida llena de amor, del que otros -como yo te daremos- y del que tú -como sólo tú sabes dar- querrás entregar.

Te amo, desde el principio y cada día más.



martes, 8 de marzo de 2011

Mujer


A todas las mujeres
a las valientes,
a las tiernas,
a las guerreras,
a las con hijos y a las que no los tienen,
a las que cuidan a sus padres,
a las que cuidan a sus nietos,
a las que -como mi madre- dieron su vida entera por criar a sus hijos,
a las que ríen,
a las que lloran,
a las creadoras,
a las lectoras,
a las que gozan con el triunfo de otra mujer,
a las que trabajan fuera de casa,
a las que trabajan mucho más en su propia casa,
a las que tienen una palabra de consuelo
y a las que consuelan con sólo abrazar,
a las que tienen un buen compañero
y a las que no cuentan con ello.

A las que van creciendo,
a las pequeñitas que son semillas de mujer aún.

A mi mamá,
a mi hermana,
a mi cuñada,
a mi prima predilecta,
a mis amigas que son muchas,
a mis colegas,
y a ti también Madre de Dios.

... simplemente: Feliz Día.


jueves, 3 de marzo de 2011

Inicio de Clases


En el día que marca el inicio del año escolar para muchas semillas chilenas, una frase del abogado, pensador y pacifista Indio Mahatma Gandhi:

"La verdadera educación consiste en obtener lo mejor de uno mismo. ¿Qué otro libro se puede estudiar mejor que el de la Humanidad?"



jueves, 24 de febrero de 2011

Una encantadora sonrisa con hoyuelos en la cara

Hace muchos años, un día por la mañana recibí una llamada que hizo cambiar mi perspectiva de lo que significa y de hasta dónde puede llegar el compromiso que forjamos a través de una amistad.

Ella me pedía que corriera a su encuentro porque algo le había pasado. Al llegar la vi sentada, mirando la luz de la mañana que se filtraba por la ventana, su rostro estaba bañado de lágrimas, sus dedos inquietos apretaban un pañuelo que asfixiado, no lograba empapar la pena que tenía. Me arrodillé a sus pies y besé sus manos sin decirle nada.

¿Cuántas palabras hubieran sido necesarias para consolarla?

Más, no había consuelo para ella, su mundo se había roto y era imposible encontrar cada trozo que permitiera componer su desgarrado corazón.

Más tarde, la observé salir furtivamente. Algo me hizo suponer lo que ocurriría si no la seguía, y como una sombra comencé a caminar tras ella. Transitó por varias calles, atravesó la plaza, llegó al mar… pero antes de hacer lo que se proponía, miró hacia atrás…

¿Esperaba que nadie la viera?, o quería que alguien la detuviera impidiendo lo que a esa altura consideraba inevitable? No lo sé, pero cuando me vio gritó mi nombre, no sé si de rabia o de alivio, la abracé y la obligué a caminar conmigo. Su resistencia se trocó en mansedumbre y se dejó llevar.

Por la tarde la acompañé a la casa de un sacerdote sabio, ella entró derrotada y salió embravecida… me dijo que había estado ciega y que ahora podía ver. Nunca más la volví a ver destruida por el dolor, cada paso que dio después la transformó en una persona que podía escoger por si misma la ruta de su existencia.

Recordándola es que publico hoy esta frase del humorista estadounidense Arnold Glasow:


"El verdadero amigo jamás se interpone en tu camino, a menos que vayas cayendo cuesta abajo."



lunes, 14 de febrero de 2011

San Valentín

En el día del amor, una esclarecedora frase del Dramaturgo Belga Maurice Maeterlinck:

"Si antes de besar a la persona amada habéis contemplado las estrellas, no la besaréis de la misma manera que si sólo habéis mirado las paredes de vuestra habitación."




martes, 1 de febrero de 2011

Una mujer de manos grandes y tibias

Hace más de dos mil años el sabio romano Cicerón escribió: “La vida de los muertos está en la memoria de los vivos”.

Leyendo esta frase pienso que las personas mueren cuando quienes vivimos, dejamos de hablar de ellas, de lo que fueron, de cómo fueron y de cómo influyeron en nuestras vidas.

Hace poco escuchaba a uno de mis hijos hablar con su primo sobre las naranjas confitadas y de lo deliciosas que son. Sus palabras me remontaron a algún momento de mi infancia en que estando en casa de mi abuelo Lucio, su señora nos daba trozos de esa fruta endurecidos con azúcar, y les hablé de mi tía Marta.

Muchas veces probé alguna delicia de sus manos: platos alemanes, tortas que batía a mano, pan de harinilla, mermelada de ruibarbo, alcachofas con una salsa deliciosa que hacía con “chalotas”, como ella llamaba al tallo del ciboullette, y por qué no decirlo: de las papas que le gustaba llevar a la playa en una ollita y que comíamos con mariscos que nosotros mismos cosechábamos… parece mentira contar esto hoy, pero así fue.

No tuve lazos de sangre que me unieran a mi tía Marta, pero pasé casi toda mi vida cerca de ella, disfrutando no solo de lo que cocinaba, sino que también de la gracia que tenía cuando nos llamaba la atención por algo, de que nos seguía el juego de pretendernos dormidos para que mis padres regresaran solos a casa y pudiéramos quedarnos en la suya, de recibir para mi cumpleaños un ramito de flores que ella sacaba de su jardín.

Hace cuatro años mi tía se fue. Tres días antes pasé a verla a su casa para saludarla, estaba acompañada de un grupo de amigos, todos estaban muy contentos y ella en la cabecera de la mesa disfrutaba de ese momento. Al despedirme le dije que no se olvidara que la quería, y ella contestó “yo también te quiero”. Salí por la puerta y escuché cómo ella decía a todos “Ella es mi nieta”.


jueves, 23 de diciembre de 2010

Navidad

Mi tía Vitalia siempre ha sido una mujer llena de vida, temperamental y directa, lo que le ha traído no pocos problemas con quienes preferirían mantener las cosas en forma más solapada o subterránea. Cuando alguien de la familia es objeto de injusticia, ella es la primera en levantar la voz y decir por lo derecho lo que piensa, aprovechando de dejar más de algún orgullo herido, cosa que me fascina.

Cuando yo tenía unos 8 años, los días anteriores a la fiesta de Navidad fueron particularmente duros para mi familia, ya que no había dinero para celebrar ni comprar regalos. Recuerdo que mi mamá vendió algo y seguramente logramos tener una cena junto a ella y mi papá, pero la verdad es que con los años esa parte se me olvidó, aunque lo que pasó al día siguiente se ha quedado congelado en mi memoria para siempre, y cada vez que lo recuerdo, el amor me inunda con una calidez y un agradecimiento únicos.

Por aquel tiempo mi tía era maestra de cocina y trabajaba en un concurrido restaurante de Puerto Montt, al recordarla siento que todo el tiempo parecía estar cansada. A veces entre sus turnos, llegaba a nuestra casa, tomaba un baño y dormía el resto de la tarde. Con mi hermano hablábamos en susurros para que pudiera descansar y ella premiaba nuestras atenciones con helados o dulces.

Esa fiesta de Navidad de mis 8 años, seguramente mi tía Vitalia trabajó hasta tarde en una cocina calurosa y llena de aromas de los platos que sus manos preparaban, pero al día siguiente se levantó no sé a qué hora, y tomó dos locomociones para llegar a la casa de su hermana – mi madre –, para que sus sobrinos abrieran los ojos y encontraran un regalo que sus manos extendían mientras sus ojos cansados sonreían.


miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿Y tú, qué harías?

El cáncer de mi amiga avanza inexorablemente, no hay forma de detenerlo y los médicos sólo le entregan medicamentos para paliar el dolor.

Ayer me hizo esta pregunta y se me llenó la cabeza de cosas que le puedo decir.

Esto es lo que hoy puedo contestarte Claudia:


Ríe mucho.
No mires televisión.
Escucha el Concierto de Aranjuez completo.
Píntate las uñas.
Huele el mar.
Viste de blanco porque te ves hermosa así.
Muerde un toffee de coco.
Dile a tu papá que lo amas.
Que te tomen muchas fotos con la Javiera.
Moja tus pies en las heladas aguas de algún río.
Huele un atadito de cilantro.
Duerme una siesta bajo un árbol.
Escribe algunas cartas.
Recuerda tus triunfos y olvida los fracasos.
Come frambuezas.
Canta un villancico.
Hazle un masaje a la Javiera.
Huele a un bebé.
Conversa con un anciano desconocido.
Siéntate en una banca de la catedral y observa detenidamente todo lo que hay alrededor.
Siéntate en una banca de la plaza y observa detenidamente todo lo que hay alrededor.
Ve a Maicolpué y sientate en la playa, toca la arena y disfruta su suavidad.
Come chapaleles conmigo.


Anoche una voz tierna me ha dicho "Nacemos para morir, pero tenemos una ventaja: La Vida".

Vive amiga, vive las horas, los días, los años que te queden.


Desigualdad

Por muchos años y al igual que muchos, me mantuve ajena a la realidad que me rodeaba y que, sumida en mis cosas no podía ver. Hoy, cuand...